martes, 5 de noviembre de 2013

Un día aciago

Pues bueno hoy ha hecho un tiempo horrible por donde yo vivo, pero no mal tiempo en plan lluvia torrencial, ni huracanes, ni terremotos ni nada de eso, hoy simplemente ha hecho un viento nefasto, y yo tengo un problema que es el siguiente: yo ODIO el viento, da igual si es una brisa de verano como si es un tifón, yo odio el viento en cualquiera de sus formas, en cualquier intensidad y este odio es un odio antiguo porque me ha acompañado desde que tengo conocimiento. Y si hasta a la brisa odio, pero sobretodo odio esos días en que hace un Sol deslumbrante acompañado de ráfagas de intenso viento y porque se preguntará la gente, pues simplemente es lo que más odio ¿Porqué? Ni maldita idea, simplemente lo odio, es un odio irracional, algo que viene dentro de mi, de mi personalidad. 
Mi odio hacia el viento en cambio si que conozco las causas y es que cuando hace viento mi naturaleza ya de por si negativa, aumenta su negrura, si mi alma y mi ser en días normales es de un negro como una noche sin luna, en un día de viento es de un color todavía más negro un negro intenso, un negro sin opción a suavizarse, y no me gusta, con mi negatividad normal me conformo y me valgo, no quiero ser un pozo de negrura infinita y sin fondo, aunque sea un ser oscuro me gusta tener mis momentos de luz, pero con este tiempo es imposible, no soy capaz de tener un momento iluminado en un día airoso, porque el viento se lleva la luz y deja en su lugar aun más oscuridad de la acostumbrada.

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